A pesar de la gran cantidad de información que está actualmente al alcance de cualquiera, todavía persisten muchos mitos sobre los anticonceptivos. La encuesta global "Tengo planificado", que se difundió durante el reciente Congreso de Salud Reproductiva y Anticoncepción de la Sociedad Europea, concluyó que hay muchas ideas equivocadas en la forma en que las mujeres integran los anticonceptivos en sus planes de vida, así como el conocimiento y entendimiento de los métodos. Incluso, muchas no están conscientes del uso correcto de ciertos anticonceptivos.
La encuesta, que se realizó en nueve países entre 4.200 mujeres de 18 a 35 años, indicó también que un alto porcentaje de las encuestadas duda de que sus médicos hayan tenido en cuenta su estilo de vida al momento de prescribirles un anticonceptivo.
Poca información
La realidad es similar en Tucumán respecto de la ignorancia sobre las diferentes alternativas para la anticoncepción o el empleo correcto del método elegido.
La ginecóloga Teresa Ardissono explicó que la información sobre estos temas no está generalizada como tal vez sería deseable. "La mayoría de las mujeres llega a tener un mejor conocimiento sobre los métodos anticonceptivos cuando hace la consulta en el consultorio del ginecólogo", expresó.
La médica admitió que las tucumanas también tienen muchos mitos referidos a la anticoncepción. "Por ejemplo, creen que la píldora es perjudicial, ya sea porque les puede cambiar el metabolismo y hacerlas engordar, o porque tiene sustancias que generan cáncer. En otros casos, hay quienes creen que la píldora del día después es efectiva en un 100% para evitar embarazos no deseados", describió.
"Por otra parte, nosotros no imponemos un método de anticoncepción -agregó-. Explicamos las alternativas existentes, cómo se emplean, cuál es el grado de eficacia que han mostrado, y el paciente elige, pero no siempre podemos estar seguros de que la información fue correctamente comprendida".
MITO 1
Las píldoras hacen engordar
Las pastillas que se comercializan actualmente contienen dosis bajas de hormonas, de manera que no inciden en el peso corporal. Tampoco generan más apetito que el de costumbre. Es más, en muchos casos, la pastilla puede ayudar a bajar de peso en los casos en los que, por ejemplo, existiera retención de líquidos.
MITO 2
Las pastillas hacen crecer vellos
Por el contrario, los anticonceptivos reducen la presencia de hormonas masculinas en el cuerpo de la mujer, de modo que evitan el crecimiento anormal del vello y la aparición de acné. Incluso, suelen hacerse tratamientos con anticonceptivos para atacar el problema de vellosidad excesiva en las mujeres o de grasitud excesiva en la piel.
MITO 3
La lactancia es un método anticonceptivo
Esta creencia dio lugar a más de un nacimiento inesperado. Según los estudios realizados, uno de cada 10 nacimientos no planificado es consecuencia de haber usado la lactancia como método para evitar el embarazo. Algo de verdad, no obstante, hay, pero la eficacia es de un 60% y solo cuando el bebé es amamantado con alta frecuencia.
MITO 4
Las chicas jóvenes no pueden tomar píldoras
Se cree que si una joven toma anticonceptivos, estos intervendrán con el crecimiento corporal, pero ese efecto negativo no está comprobado. Por otra parte, las hormonas usadas en los anticonceptivos orales son elaboradas en laboratorio y en su estructura actúan de manera muy similar a las hormonas naturales del organismo femenino.
MITO 5
Las pastillas son las más eficaces
Esto respondió el 31% de las consultadas en la encuesta global "Tengo planificado". La realidad es que los llamados anticonceptivos a largo plazo, como los DIU, tienen índices de eficacia del 99% si el uso es perfecto. Además, tienen la ventaja de que no requieren una administración frecuente. Otra creencia generalizada es que si se olvidan de tomar una sola píldora no se van a embarazar, pero las pastillas son efectivas solo si se toman todos los días.
MITO 6
Los métodos de largo plazo son irreversibles
El 28% de las mujeres encuestadas respondieron que creían que los anticonceptivos de largo plazo, como los DIU o las inyecciones, son opciones de control natal permanentes, es decir, irreversibles. Sin embargo, estos pueden suspenderse en cualquier momento y la fertilidad se reanuda rápidamente una vez eliminado el método de anticoncepción. Otro mito que está extendido es que el DIU es abortivo, pero en realidad, el dispositivo impide la unión del óvulo con el espermatozoide.
MITO 7
La aplicación debe ser regular
La mitad de las mujeres encuestadas cree que todos los tipos de anticonceptivos requieren que ellas hagan algo con regularidad (ingerirlo o aplicarlo) para que sean efectivos, y casi tres de cada cuatro mujeres creen que todos los tipos de anticonceptivos requieren visitas anuales al médico para obtener una nueva receta. En realidad, los anticonceptivos de largo plazo no necesitan más trabajo una vez que el médico lo coloca, lo cual ayuda a reducir el riesgo de embarazo no planificado.